Capraro por Capraro (primera parte)

Para aproximarnos a la figura de Primo Capraro e intentar comprenderlo transformamos sus artículos como corresponsal de los diarios La Nación y La Patria degli Italiani en las respuestas de un reportaje imaginario.

“Cavallieri Primo Capraro. Agente Consular de Italia y Comisionado Municipal. De humilde condición se estableció en Bariloche en 1903 y a fuerza de trabajo pronto se convirtió en uno de los pioneros contribuyendo eficazmente al progreso de esta zona. Cuando la hermosa ciudad de hoy era sólo una apariencia de pueblo con casas de campo dispersas surgiendo de la barranca que asciende del Nahuel Huapi, Don Primo había guardado la costumbre de bastarse por sí mismo, para hacer frente a todas las dificultades y superarlas. Y así pasó de la instalación de un «almacén» a la de un «aserradero» para construir escuelas y puentes.”

Párrafo del obituario publicado en La patria degli Italiani (octubre de 1932)

Ud. es hoy en día uno de las personas más importantes de Bariloche y de la región. ¿Cómo se ve a sí mismo como emprendedor y vecino?

Me considero uno de los primeros pioneros que llegó a Bariloche, me establecí en 1903 y a partir de ese momento con mucho trabajo y mis propios brazos emprendí todos los negocios y aproveché todas oportunidades que pude hasta alcanzar una posición que hoy creo muy importante. Como vecinos me considero una buena persona, además como tengo un carácter afable he sido capaz de cautivar el respeto y la simpatía de todos los habitantes de la zona cordillerana, tratando de apoyar para bien mío y de la comunidad todo proyecto que lleve a su engrandecimiento y progreso.

Ud. es muy activo como empresario. ¿Cuáles son las fortalezas o cualidades que le permiten desplegar su dinamismo y qué negocios posee y administra?

Soy muy tenaz y decidido para alcanzar los objetivos que me propongo y para concretar mis obras. Gracias a esta actitud he podido construir los principales edificios de Bariloche y establecimientos de importancia, como un aserradero con taller mecánico adjunto para trabajar la madera y fabricar muebles. Actualmente poseo una flotilla de barcos de carga y transporte de pasajeros en el lago, me ocupo de la construcción de edificios en general, poseo un Almacén de Ramos Generales que es un verdadero emporio, soy Agente Consular Italiano, Sub-agente del Banco di Napoli, representante de la Ford Motor Company y de algunas compañías de seguros, tengo algunos hoteles acá en Bariloche y en Villa la Angostura y francamente no sé si me olvido de algo. Además cuando me queda tiempo escribo para los diarios La Nación y La Patria degli Italiani.

¿Cómo se siente frente al incendio de su aserradero ocurrido el 24 de agosto de 1924 y qué hará para superar esa desgraciada situación?

 La destrucción de este establecimiento, que era el orgullo de la región, dañó a muchos trabajadores y a decenas de familias, además significó la pérdida de numerosos materiales necesarios para la continuación de los trabajos del ferrocarril estatal desde San Antonio hasta San Carlos de Bariloche como estación terminal, obra de la que soy el contratista principal. Pero el cariño supremo que me tiene la gente de la región y el respeto y el amor de mis trabajadores, hacen que esta desgracia no pueda minar mi energía. Mi férrea voluntad es la de hacer resurgir la empresa, más grande y más poderosa, que aquella que destruyeron las llamas.

¿Cómo se produjo el incendio? ¿Se puede atribuir a alguien la responsabilidad por el siniestro? ¿En cuánto se calculan las pérdidas?

Aún no se pudieron establecer las causas del siniestro. El establecimiento estaba cerrado por ser domingo, razón por la cual se cree que ha intervenido una mano criminal. Por eso fueron detenidos, mientras se realizan los interrogatorios correspondientes, los empleados señores Festa, Reinicke, Nutti, Gelain y otros. Pero lo más importante es que a pesar de las enormes proporciones que repentinamente tomó el fuego no se debe lamentar ninguna desgracia personal. Las pérdidas materiales alcanzaron los pesos 150.000.

¿Qué se está haciendo en Bariloche para reducir la amenaza de los incendios?

Los numerosos principios de incendio que se han verificado, después del desastroso siniestro que ha destruido mi establecimiento, sugieren la necesidad de organizar un cuerpo de bomberos voluntarios dotándolos de todos los elementos indispensables. Pero hay poca esperanza de que las autoridades gubernamentales proporcionen los fondos. Además en Bariloche, aunque hay muchas instituciones, nada de esto les preocupa, a pesar de que sea una amenaza constante para una ciudad construida casi en su totalidad de madera. Fíjese usted: el 18 de noviembre de 1928 cuando se dio la alarma de incendio del aserradero del Sr. Vittorio Gelain, este vino inmediatamente y cuando vio las llamas saliendo por las grietas del suelo se dio cuenta de que no había remedio y solo se apresuró a rescatar los libros. Había un fuerte viento y dado que el aserradero estaba construido totalmente de madera en unos pocos minutos no quedaba nada. Quiere decir que apenas se señala el fuego, aunque acudan muchos conciudadanos, como no hay ningún medio para luchar contra los incendios no se puede hacer otra cosa que dejar que se queme.

¿Qué siente hoy 5 de octubre de 1924 al estar colocando la piedra fundamental luego de que pasó un año desde que perdió su establecimiento?

Hoy se llevó a cabo la colocación de la piedra fundamental de mi nueva planta industrial y como me considero un pionero y un emprendedor incansable, que hace del trabajo duro, la inteligencia y la tenacidad un culto, voy a levantar mi empresa de las cenizas del antiguo establecimiento destruido hace un año por el incendio. He recibido multitud de felicitaciones por la nueva gran obra que se construye y que representa, como en el pasado, incalculables beneficios para toda la zona. En la ceremonia, con la presencia de la autoridad y el clero, me sentí rodeado por todo el júbilo de la población. Los padrinos fueron la señora Ángela Domighini y el señor Domingo Pita, gerente de la sucursal local del Banco Nación, y el reverendo Giulio Mauro bendijo la piedra fundamental.

A Usted siempre se lo escucha como un enamorado de esta región. ¿Cómo ve el futuro de esta zona y que le hace falta para progresar?

Bariloche, que tiene menos de mil habitantes, está situado en un lugar pintoresco, al pie de los Andes, a orillas del magnífico Lago Nahuel Huapi, donde sus aguas cristalinas, en contraste con las sierras altas cubiertas de nieve, formando un hermoso paisaje que llama la atención de aquellos que tienen la suerte de ir a esos lugares. Por eso puede ser llamada la Suiza de Argentina. Con la continuación del Ferrocarril del Estado, cuyo trabajo se completará en breve y que se está llevando a cabo con toda actividad, de Patagones a San Antonio y viceversa y de Nahuel Niyeu a Bariloche, se puede asegurar que en un par de años, a lo sumo, los viajeros podrán tomar el tren en Buenos Aires y llegarán al centro de la Suiza Argentina. Será entonces cuando se abrirá una nueva era de progreso para la región, que es rica en madera de muy excelente calidad.

Se publicó el 14 de noviembre de 1925 que el Gobernador nombró una nueva Comisión de Fomento ¿Que comentarios puede hacer acerca de la nueva Comisión que usted preside?

Primero debo decir que me regocijo sinceramente con el Sr. Gobernador del Territorio, Sr. Alfredo Viterbory, por su elección encomiable de las personas que me acompañarán: Rubens Fernández, vicepresidente; Cornelio Hageman, tesorero; Pedro Alcoba Pitt, secretario; y Armando Tealdo Alizieri, consejero. Debo destacar que los primeros tres miembros son antiguos y activos habitantes de esta región, así como impulsores fervientes de la vida en esta área y los dos últimos, son dignos miembros del cuerpo docente de nuestras escuelas públicas. Por ello puedo asegurar que esta Comisión que posee óptimos elementos, será capaz de gestionar bien y hacer obras dignas, poniendo mucho celo en sus actividades.

El 3 de octubre 1927 la prensa informó que se festejó un nuevo aniversario de la colectividad italiana ¿Cómo está organizada la colectividad italiana de Bariloche de la cual Ud. es en destacado miembro, y cómo se festejó?

La colectividad italiana de Bariloche se organizó teniendo como centro la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Italia Nueva, que ha celebrado el 20 de setiembre su aniversario con una fiesta sumamente animada, ofreciendo a las autoridades de la ciudad un vermut de honor y un «asado a la criolla» donde participaron más de cincuenta italianos.

 Muchas personalidades están llegando a Bariloche. ¿Quiénes se encuentran en el pueblo y a quienes esperan?

El 14 de marzo de 1927 ha arribado el Administrador General del Ferrocarril del Estado, Ingeniero Krause Armin, después de haber hecho un largo y penoso viaje en automóvil desde Puerto Madryn y pasando por Colonia 16 de Octubre, Esquel, Leleque, Ñorquincó y Pilcaniyen. Desde hoy se encuentra en esta localidad el Senador Nacional Bustamante Sánchez. Y en fecha próxima se espera el arribo del ministro de Instrucción Pública, Doctor Antonio Sagarna y familia. Por ello se están preparando los festejos por su recibimiento.

El 5 de abril de 1929 se publicó que se celebraron los 48 años de la colonización del Nahuel Huapi ¿Cómo fueron los festejos?

Se celebró con diferentes ceremonias brillantes el quincuagésimo aniversario de la conquista del desierto y el aniversario número 48 del día en que por primera vez ondeó la bandera nacional en el Monte Carmen. Toda la población participó con entusiasmo de las diferentes ceremonias, sumándose a las personalidades llegadas expresamente. Las celebraciones conmemorativas duraron tres días y acabaron ayer con un gran banquete de despedida a los visitantes que vinieron de visita a la ciudad. Una de las principales ceremonias fue la del bautismo de siete calles de la ciudad con los siguientes nombres: Doctor Ángel Gallardo, Doctor Isidoro Ruiz Moreno, General Antonio Tiscornia, Capitán de Navío Santiago J. Albarracín, Ingeniero Horacio Anasagasti, Eduardo B. Elordi y Emilio Morales, pronunciaron discursos el Sr. Armando Tealdo Asores, la señora María C. de Lucero, el señor Pedro Alcoba Pitt, señorita Hortensia Fúnez y los Sres. Rodolfo Hennry y Juan Fernández. En la iglesia parroquial se cantó un solemne Te Deum y se realizó un peregrinaje patriótico al Monte Carmen, colocando una placa ofrecida por los Alumnos de Don Bosco de Bahía Blanca.

El 4 de diciembre de 1930 se publicó en La Patria degli Italiani que se preparan para la celebración de los 50 años del izamiento de la bandera en el Nahuel Huapi ¿Qué propuesta le va hacer al presidente del Centro Militar de Expedicionarios al Desierto?

Me tomé la libertad de proponer que los sobrevivientes, que fueron actores y testigos del hecho, se unan al pie del Cerro Carmen, donde se evocará el esplendor del pasado glorioso –también los progresos realizados por los colonos– y se podrá sentar las bases de la sociedad. Le corresponde al señor presidente de este Centro velar por el territorio del sur ganado para la civilización a través de grandes sacrificios, y que ha progresado lentamente debido a la acción desinteresada de los colonos, que han sido hasta ahora privados de todo apoyo oficial. Debimos luchar contra las inclemencias del clima, contra la falta de medios de comunicación, contra la esterilidad del suelo, contra las malas autoridades, y cuando pedimos el apoyo de la autoridad superior, nuestros justos reclamos no son tenidos en cuenta o no se nos escucha, o, en el mejor de los casos, las ayudas prometidas tardan en llegar. Podemos decir con sinceridad que todo lo que existe, salvo raras excepciones, es el producto del esfuerzo de los colonos de estas tierras lejanas. Finalmente sugiero que se constituya en el seno mismo del “Centro Expedicionarios al Desierto” una institución de defensa y promoción de los territorios nacionales, o que el Centro se comprometa, en forma solemne, mediante la adición a su estatuto de una clausula, defender los intereses de los Territorios Nacionales, proteger a los residentes y patrocinar ante el Poder Ejecutivo Nacional la ejecución de las obras publicas, las mejoras, las escuelas, y cuanto sea necesario para asegurar el desarrollo y el progreso de estas regiones. Esperamos sinceramente que el capitán Teófilo de Loqui, presidente del “Centro Militar de Expedicionarios al Desierto”, sepa recoger la voz lejana de este colonizador y procurar, con la autoridad de su posición y el prestigio de su nombre, llevar a la práctica la iniciativa defendida.